jueves, 24 de mayo de 2018



El dogma del calentamiento global

Danilo Antón

La teoría del calentamiento global, así como sus supuestas consecuencias catastróficas, se basa en datos incompletos y parciales y parece tener como fin favorecer los intereses personales e institucionales de las empresas, universidades y ONGs que se beneficiarían con los recursos financieros volcados para resolver estos hipotéticos problemas.
Durante los últimos años se ha extendido la teoría de que se está produciendo un calentamiento global, provocado, de acuerdo a la opinión de algunos, por la emisión de dióxido de carbono de origen antrópico producto de la combustión de hidrocarburos y otros combustibles.
Al mismo tiempo, se señala que, debido a dicho calentamiento, se generan profundos cambios climáticos a nivel global con fusión de los hielos polares y ascenso continuado de los niveles oceánicos creando una grave amenaza para las zonas costeras. La conclusión lógica de este modelo hipotético es que nos estamos aproximando a la ocurrencia de un desastre de carácter dramático e irreversible. Esta creencia, que prácticamente se ha elevado al rango de dogma, ha provocado una alarma generalizada a muchos niveles desencadenando todo tipo de iniciativas y proyectos, así como decisiones políticas y económicas en muchos gobiernos y agencias internacionales. Sin embargo, cuando se analizan los datos rigurosos y fríos, sin preseleccionarlos para acomodarlos a las conveniencias, este modelo teórico no parece confirmado por la realidad.
Cuando se habla de calentamiento global se señala que ello está probado por los incrementos registrados de las temperaturas en los numerosos observatorios instalados a través del mundo. En los hechos, cuando se analizan los datos meteorológicos sin prejuicios, ese aumento generalizado de la temperatura no parece tan obvio. Disponemos de un conjunto de series térmicas ubicadas en las más variadas localizaciones geográficas, excluyendo los datos de zonas urbanizadas que deformarían los resultados, que no muestran ningún aumento claro de la temperatura.
A los efectos de ilustrar esta incertidumbre nos remitimos a las investigaciones de John Daly, profusamente inventariadas en el sitio www.john-daly.com
Si bien en ciertos estudios se han logrado demostrar procesos de disminución de glaciares y calotas polares en contextos locales, su fusión generalizada tampoco ha sido demostrada. Por el contrario, hay varios trabajos científicos que concluyen que ni en la Antártida ni en Groenlandia se ha producido una disminución de los volúmenes congelados. Hay numerosas referencias al respecto entre las cuales destacamos los trabajos de Thompson, D.W.J. and Solomon, S. 2002, Rohling et al. (2003), Dahl-Jensen et al (1998), Wagner and Melles (2001) Lassen et al. (2004), Chylek et al.(2004), Taurisano et al. (2004), Hanna and Cappelen (2003), Laidre and Heide-Jorgensen (2005).
Con relación a los niveles marinos, que se supone estarían ascendiendo, sucede algo similar. Hay muchas incertidumbres que se relacionan con la dificultad que existe para medir apropiadamente dichos niveles con precisión. En efecto, las oscilaciones periódicas que producen las mareas, vientos, etc, y el dinamismo de los bloques continentales que están permanentemente hundiéndose o elevándose por motivos tectónicos y geológicos varios, impiden obtener certezas.
Las cifras de elevación del nivel oceánico que se manejan no exceden los 2 milímetros anuales, lo cual parece demostrar la osadía de dichas afirmaciones. También en este tema abundan las referencias en donde se presentan gran diversidad de datos y opiniones mostrando el carácter dudoso de las estimaciones (ver S. J. Holgate, 2006, Russel S.Hannon et al, 1981).
Por su parte, el aumento del C02 en la atmósfera, que ha sido registrado durante las últimas décadas, es en realidad poco significante al considerar las cifras globales atmosféricas (apenas dos millonésimos por año), existiendo fuertes discrepancias acerca de su rol efectivo como gas invernadero frente a otros factores que parecen más importantes (p.ej. la presencia de vapor de agua y condensaciones en nubes, aerosoles, etc). También en este tema una revisión de la bibliografía permite apreciar una diversidad de opiniones (ver en Wikipedia: Global Warming and Carbon Dioxide, también en C. R. de Freitas, 2002 y Thomas Gold, 1999).
En cuanto la idea del “cambio climático” no se trata de ninguna anomalía. Los climas planetarios han “cambiado” durante toda la historia geológica y, por supuesto, siguen cambiando. Se encuentran numerosos testimonios sedimentarios y fosilíferos que representan los vestigios de los diversos climas que se han sucedido desde tiempos primigenios. En cuanto al tipo de cambio que se estaría produciendo y su intensidad, considero que no tenemos elementos todavía para definirlo. En todo caso, los cambios que se han producido (aún no confirmados) parecen pequeños frente a las grandes modificaciones climáticas que ocurrieron en la historia planetaria.
Resumiendo podemos decir que las temperaturas de la atmósfera muestran aumentos en las zonas urbanizadas (que es una pequeña parte del área planetaria) y prácticamente ninguna en el resto de la superficie terrestre. Tampoco se ha contabilizado un balance negativo del volumen de agua inmobilizada como hielo en las zonas polares. Por el contrario hay quien sostiene, con datos serios, que la cantidad de hielo está aumentando. Los supuestos incrementos de los niveles marinos a nivel global tampoco han sido demostrados, alejando la alarma de presuntos riesgos catastróficos en las zonas costeras.
En los hechos, hemos asistido a una campaña mediática, impulsada por intereses económicos y políticos, tendiente a demostrar que se aproxima un desastre para la humanidad debido al consumo exorbitante de combustibles (a nuestro juicio mal llamados “fósiles”) de origen mineral.
Estaríamos en presencia de otro gran pecado humano que se va a manifestar a través de un castigo ecológico que “nos” merecemos por nuestra irresponsabilidad ambiental. Tal vez hay algunos, incluso muchos, “pecados” humanos que están causando daños y sufrimientos, pero no estoy de acuerdo que para identificarlos o explicarlos se modifiquen los datos de la realidad dándoles un carácter científico que no tienen.
Este supuesto desastre que nos augura la elite académico-política mundial podrá venir o no, tal vez ocurra algún otro desastre que ni siquiera imaginamos, pero lo que no se puede aceptar es la deshonestidad en la argumentación y en el manejo de la información.
Parece cada vez más claro que, en los hechos, esta campaña alarmista y seudocientífica tiene como fin principal beneficiar los intereses personales e institucionales de las empresas, universidades y ONGs que recogen los beneficios financieros volcados para solucionar estos supuestos problemas aún no demostrados.

Referencias
1. Chylek, P., Box, J.E. and Lesins, G. 2004. Global warming and the Greenland ice sheet. Climatic Change 63: 201-221.

2. C. R. de Freitas, 2002; Are observed changes in the concentration of carbon dioxide in the atmosphere really dangerous? School of Geography and Environmental Science, University of Auckland, PB 92019, Auckland, New Zealand, Bulletin of Canadian Petroleum Geology; June 2002; v. 50; no. 2; p. 297-327

3. Dahl-Jensen, D., Mosegaard, K., Gundestrup, N., Clow, G.D., Johnsen, S.J., Hansen, A.W. and Balling, N. 1998. Past temperatures directly from the Greenland Ice Sheet. Science 282: 268-271.

4. Daly, John L., Still Waiting for Greenhouse; A lukewarm view of global warming, mainly 2004; www.john-daly.com


El Cuento Uruguayo de los Arboles:las historias, los ecosistemas y las gentes
Danilo Antón
Era un territorio llano y ondulado de praderas recorridas por rebaños de venados, ciervos y carpinchos, piaras de pecaríes y muchas bandadas de aves sobrevolando los pastizales. A orillas del estuario y de los ríos crecían densos bosques cuyos troncos y maderas servían para la construcción de largas canoas, viviendas y empalizadas para la numerosa población de charrúas, guaraníes, chanáes y otras naciones que habitaban las costas y riberas fluviales.
Un día, no hace mucho tiempo, a este país húmedo y fértil, llegaron gentes de Europa en grandes embarcaciones de madera. Desplazaron a los pueblos nativos de sus aldeas y tolderías y comenzaron a explotar indiscriminadamente los bosques, construir sus viviendas y empalizadas, reparar sus barcos y quemar madera para producir energía.
Al mismo tiempo, estos forasteros, en su mayoría españoles, trajeron sus propios árboles: pinos, álamos, robles, árboles frutales.
Los árboles de los montes nativos comenzaron a ser usados sólo como leña para producir energía. Tal vez la principal excepción fue el quebracho, traído desde el cercano Paraná medio y del Paraguay, que era usado para fabricar durmientes de ferrocarril, y el pino-brasil (la araucaria) de las tierras altas del planalto contiguo que se utilizó para fabricar muebles, pisos de madera, y ocasionalmente paredes y techos. A mediados del siglo XX ya se habían agotado tanto los bosques de quebracho chaqueños y correntinos como los pinares rio-grandenses, catarinenses y alto-paranaenses.
Sin embargo, a medidas que desaparecían estos montes, desde fines del siglo XIX se instalaba un nuevo árbol, de origen australiano, que había sido importado por los ingleses quienes se habían establecido en el país para organizar y administrar varios servicios públicos (los servicios de agua, los ferrocarriles, etc). Ese árbol era el eucalipto. Muchos parques y avenidas suburbanas del Montevideo en expansión fueron plantados con este árbol: el Prado, Lezica, Carrasco.
En el interior del país también se comenzó a plantar eucalipto para abrigo de ganado y para leña.
Mientras tanto los montes nativos habían continuado su reducción a poco más de 2% del territorio con árboles de dimensiones mucho menores.
En realidad, el eucalipto era un árbol milagroso. Crecía rápidamente, daba sombra, leña, embellecía el paisaje urbano y rural, sus hojas tenían propiedades medicinales.
Al mismo tiempo, los uruguayos empezaban a ocupar sus atractivas costas arenosas estuáricas y oceánicas. Para poder instalarse entre las arenas móviles decidieron cubrirlas con extensos pinares que terminaron eliminando prácticamente todos los paisajes de médanos atlánticos y platenses. La crisis energética de la Guerra Mundial en la década de 1940, las necesidades crecientes de papel y los enfoques desarrollistas de los 60, llevaron a plantar extensas superficies arboladas, utilizando los árboles en boga: los pinos europeos y los eucaliptos australianos. Todos se olvidaron del lapacho, del laurel y de tantos otros árboles nativos que habían prestado utilidad a las comunidades humanas por milenios.
La Caja Bancaria tal vez constituyó la iniciativa más audaz en este proceso de expansión forestal. Para capitalizar sus ingresos, la Caja Bancaria y luego también la Caja Notarial, comenzaron a plantar eucaliptos y pinos en varios sitios del país, especialmente en los alrededores de una estación de AFE del departamento de Paysandú, el llamado “Pueblo Viejo” que dio en llamarse “Piedras Coloradas”.
La aparición de un pueblito forestal en un mundo ganadero y gauchesco implicó transformaciones económicas, sociales y culturales que fueron laboriosas, y a veces traumáticas. Con todo, las poblaciones de la zona se fueron adaptando a las nuevas condiciones. Alrededor de las plantaciones de las Cajas y otras empresas se desarrollaron pequeñas comunidades prósperas como Algorta, Orgoroso y la propia Piedras Coloradas.
Una veintena de años después, recién salidos de la dictadura, los uruguayos decidieron embarcarse en la empresa de utilizar parte de sus suelos menos productivos (de acuerdo a ciertos criterios no siempre compartidos) para promover plantaciones forestales, especialmente de pinos y eucaliptos. Subsidios, exenciones impositivas, préstamos internacionales, muchos recursos nacionales y apoyos financieros fueron utilizados para lograr la expansión rápida de los bosques artificiales. Al cabo de 30 años hay más de 1 millóon de hectáreas, un 8 % de los territorios del país, cubiertas de árboles productivos, en particular eucaliptos y pinos.
Aparecieron varias transnacionales que comenzaron a invertir en las plantaciones subsidiadas y tierras baratas de este pequeño país austral, verdadero paraíso de oportunidades. Primero fue Shell, luego llegaron los españoles de ENCE- Eufores, los chilenos de Arauco, los estadounidenses de Weyerhausen- Colonvade y los finlandeses de Botnia- Forestal Oriental (hoy UPM).
Al oeste del país se plantaron principalmente eucaliptos. Eufores plantó Eucalyptus. globulus que es un árbol destinado a pulpa, poco adaptado a un clima que no parece convenirle, Forestal Oriental se ha dedicado a plantar clones de Eucalyptus Grandis que crece con una velocidad increible y una regularidad pasmosa. En el este y centro del país también se plantaron eucaliptos, tanto globulus como grandis. En el noreste Colonvade ha plantado sobre todo pinos para la producción de aserrados y tableros de maderas conglomeradas. Desde hace varios años, los troncos, “chips” , tablas y tableros de esta producción maderera están siendo exportados a través del puerto de Montevideo, y en menor grado por Nueva Palmira y Fray Bentos..

Y un día llegó la celulosa.


La gran cantidad de madera producida en los campos hizo económicamente rentable la instalación de plantas de industrialización de la madera para producir pulpa de celulosa. Tanto Eufores como Forestal Oriental, cuyas plantaciones están predominantemente en el litoral, iniciaron los procedimientos y obras tendientes a establecer fábricas de celulosa a orillas del río Uruguay, cerca de Fray Bentos.
Por un lado se hablaba de cientos, tal vez miles de millones de dólares de inversión, muchos puestos de trabajo. Por otro, se señalaba el peligro que estas plantas representarían para el medio ambiente, supuestamente envenenando las aguas del río, la atmósfera y el suelo.
La discusión subió de tono. En un bando, los sucesivos gobiernos y gran parte de los sectores políticos del Uruguay, con el apoyo de los gobiernos de España y Finlandia, y en el otro algunas organizaciones sociales y ambientalistas de Uruguay, algunas de las cuales estaban en Argentina, el gobierno provincial de Entre Ríos, que fueron apoyadas por el propio gobierno federal generando un conflicto internacional que duró varios años
En ese momento, y todavía hoy, hay dos visiones opuestas sobre el modelo forestal, productivo, social y cultural del Uruguay del futuro.
Un Uruguay cubierto de árboles iguales, clones uniformes, ejército de árboles invasores que se van extendiendo sin que pueda evitarse, eliminando la biodiversidad natural. Los suelos se esterilizan, los manantiales y pozos se secan, las nuevas plantas industriales contaminan los ríos, afectando la pesca, el turismo, la salud. En fin, la catástrofe.
Un Uruguay destinando un porcentaje limitado (no más del 10 o 12 %) de sus suelos a la plantación de árboles con fines industriales, producción de pulpa, tablas, tableros, papel, viviendas, muebles e incluso para la generación de energía alternativa, importante producción ganadera asociada. Muchos puestos de trabajo creados, puesta en marcha de sistemas silvo-pastoriles y agro-forestales, aprovechamiento óptimo de los recursos naturales. Un futuro próspero.
La realidad se encuentra entre estos dos extremos. El futuro dependerá en primer lugar de la honestidad y generosidad en el manejo de la información. Y en segundo lugar de la voluntad de emprender con decisión e inteligencia el camino escogido, aplicando políticas, promoviendo iniciativas enérgicas, desarrollando controles estrictos, diseñando sistemas forestales apropiados que promuevan la conservación hídrica y aseguren la diversidad biológica y productiva.
Esto es posible lograrlo, y en forma relativamente sencilla, a través de diseños forestales que aseguren la recarga de los acuíferos e incentiven los poli-cultivos y el establecimiento de parcelas protegidas.
Y por supuesto deberemos utilizar nuestra imaginación para recordar que además de los eucaliptos y pinos, todavía están esperando los lapachos, laureles, guayabos, antiguos árboles, espíritus del tiempo.
Ojalá con ellos y otras ideas innovativas se puedan abrir nuevas sendas productivas, respetuosas de la naturaleza, que permitan encarar el futuro con seguridad, identidad y auto-estima, sin dejarnos arrebatar la soberanía.
De esa manera podremos defender (al decir de un anciano kung del Kalahari ) los tres elementos básicos de la vida: la tierra, el agua y la verdad.
1) Según contaba en una conferencia reciente nuesrro amigo Ramón Vargas del Chaco.

miércoles, 23 de mayo de 2018


Geografía comparada de las lenguas locales en Europa y América:
diferenciación, uniformización y reconocimiento político por parte de los estados

Danilo Antón

1. Introducción


La evolución  histórica de las sociedades tradicionales que poseían estructuras comunitarias y modalidades de producción y consumo autosustentables, llevó a la formación de culturas locales diferenciadas. Si bien existía intercambio con comunidades vecinas debido a su relativo aislamiento se desarrollaron características lingüísticas particulares, distintas de las lenguas vecinas.  Estas variaciones idiomáticas o dialectales, que a veces podían ser muy importantes actuaban como eje definidor de dichas culturas.
En la medida en que se desarrollaron los estados, con administración más o menos centralizada, se fue generando la necesidad de adoptar una o más lenguas comunes. En algunos casos se desarrollaron linguas francas como ocurrió con el swahili en África Oriental y el toscano en Italia.
En otros casos la lengua que se impuso pertenecía a la región más fuerte (cultural, económica  y/o políticamente), como fue el caso del castellano en España, del inglés en las Islas Británicas y del mandarín en China, o de la potencia colonial dominante (el inglés en la India, el francés en los países del noroeste de África, el ruso en la Federación Rusa).
A medida que se fueron constituyendo e independizando nuevos estados durante los siglos XIX y XX  se fueron consolidando los idiomas nacionales. Este fenómeno se dio sobre todo en el continente europeo y en Asia, y en menor medida en África.
En el continente americano se dio un proceso diferente. Debido a la invasión y ocupación de los territorios nativos las culturas locales fueron parcial o totalmente sustituidos eliminando o debilitando las lenguas indígenas. Una situación similar se dio en Australia y Nueva Zelandia.
En estas regiones no se constituyó ningún estado nacional basado en culturas nativas. Todos los estados surgieron a partir de antiguas colonias extranjeras (españolas, inglesas, portuguesas, francesas) que obtuvieron su independencia durante los siglos XIX y XX.
En los siguientes párrafos analizaremos la etnogeografía lingüística comparada de Europa y América con algunas referencias al resto del mundo que consideramos relevantes al tema considerado.

2. Diferenciación lingüística en Europa y el reconocimiento político de las lenguas locales

En Europa esta evolución a través de la historia llevó a la formación de varios centenares de lenguas o dialectos locales diferenciados.  
La expansión de algunos estados (Imperios Griego-Macedónico y Romano) en la época llamada clásica (siglos V ac a siglo VI dc) y Griega-Bizantina dio lugar a una homogenización lingüística debido a la imposición de ciertas lenguas fuertes sobre otras más débiles.
En particular, se expandieron el latín (en Europa Occidental y la mitad occidental del mar Mediterráneo) y el griego (en la mitad oriental del mar Mediterráneo)..
A partir de la caída del Imperio Romano de Occidente, en el siglo V, se agudizó la diferenciación lingüística. Así luego de varios siglos de transformación, a partir del latín vulgar se generaron varias lenguas de raíz latina en las antiguas provincias. En la península ibérica se desarrollaron el  idioma galaico-portugués, el castellano, el catalán, el asturiano, el leonés y otros. En la península itálica  e islas vecinas evolucionaron el idioma toscano, el piamontés, el lombardo, el véneto, el sardo, el corso, el calabrés, el siciliano, etc. En las antiguas galias transalpinas el latín vulgar derivó en el idioma provenzal, el occitano, el  francés, el romanche, el valón y otros. En la Dacia surgió el rumano. En el norte de Africa surgieron varias lenguas afro-romances extinguidas en el período medieval temprano y en las Islas Británicas la lengua romance británica (extinguida a principios de la Edad Media). En la región greco-parlante la diferenciación local fue menor debido a la duración más prolongada de la dominación greco-bizantina y a la invasión otomana en la Anatolia que impuso las lenguas turcas sustituyendo al griego en los principales centros del antiguo Imperio Bizantino.
En las regiones europeas que no experimentaron la dominación romana o greco-bizantina, se desarrollaron familias con raíces etno-linguísticas diferentes (lenguas germano-escandinavas, eslavas, finesas, magiares, albanesas, celtas y vascongadas, entre otras).
A comienzos del siglo XX se hablaban en Europa unas 150 lenguas diferenciadas, incluyendo numerosas variedades dialectales. Entre ellas había unos 60 idiomas con suficiente volumen demográfico y predominancia local como para trascender política y culturalmente.
En los hechos 41 lenguas pasaron a ser lenguas oficiales dominantes (lenguas nacionales) en sus respectivos estados. El proceso de defensa y oficialización de las lenguas nacionales resultó complejo y fue necesario resistir la dominación cultural y política de estados dominantes (a veces ocupantes). Algunas lenguas sobrevivieron pero sin transformarse en lenguas oficiales dominantes en el estado en que se encuentran (p.ej. vasco, catalán, bretón, galés, corso, sardo, sami, tártaro, chechén).
Muchos de estos estados surgieron a raíz de la disolución de la Unión Soviética. Es el caso del ucraniano, bielorruso, moldavo, lituano, letón, estonio, armenio, georgiano y azerí. Algo similar ocurrió como consecuencia de la desintegración de Yugoslavia que dio  lugar a la instauración de estados independientes con sus propias lenguas nacionales (esloveno, serbo-croata, lenguas de Bosnia-Herzegovina, montenegrino, macedonio, albanés de Kosovo, etc).
En todo caso, luego de esta larga historia evolutiva, la geografía etno-lingüística resultante en Europa es una de las más diversas del mundo (ver Cuadros 1 y 2). 
Los múltiples episodios históricos que jalonaron la evolución política europea llevaron a la formación de numerosos  estados nacionales que, en la mayor parte de los casos, lograron conservar sus propias lenguas. 
Debido a ello, muchas lenguas locales, ahora reconocidas como lenguas nacionales, tienen prestigio social y apoyo estatal, en particular educativo y económico.
En el cuadro 1 se presentan los 49 estados europeos  con sus respectivas lenguas dominantes  y secundarias, incluyendo el número aproximado de hablantes de cada una de ellas.
En el cuadro 2 se seleccionaron aquellos países (41) que tienen su propia lengua nacional.

Cuadro 1

Idiomas hablados en los países europeos



Estados
Idioma (s) principal (es)
Número de personas que lo hablan en el país

Otros idiomas
1.    1
Albania
Albanés
3,000,000



2.    2
Alemania
Alemán
80,000,000
Bajo Alemán
5,000,000
Alto Alemán
5,000,000

3.    3
Andorra
Catalán
50,000
Castellano
20.000
Francés
20,000

4.     
Armenia
Armenio
3,200,000



5.    4
Azerbaiján
Azerí
8,500,000
Ruso
300,000


6.    5
Austria
Alemán
8,000,000



7.    6
Bélgica
Flamenco

6.100,000



Valón (francés)
600,000
8.    7
Bielorrusia
Bielorruso
7,000,000
Ruso
850,000


9.    8
Bosnia-Herzegovina
Serbo-croata
4,000,000



10. 9
Bulgaria
Búlgaro
7,000,000
Turco
700,000


11.  
Ciudad del Vaticano
Italiano, latín
1,000



12. 10
Croacia
Croata (serbo-croata)
4,000,000



13. 11
Chipre
Griego (sur)
900,000
Turco (norte)
200,000


14. 12
Dinamarca
Danés
5,500,000
Feroés
45,000


15. 13
Eslovaquia
Eslovaco
5,000,000
Húngaro
500,000


16. 14
Eslovenia,
Esloveno
1,900,000



17. 15
España
Castellano
44,000,000
Catalán
10,000,000
Vasco
700,000
Gallego
3,000,000
18. 16
Estonia,
Estonio
920,000
Ruso
340,000


19. 17
Finlandia
Finés
5,000,000
Sueco
250,000
Meänkieli
350,000
Sami
7,000
20. 18
Francia
Francés
65,000,000
Bretón 300,000
Alsaciano700,000
Corso
250,000
Galó 28,000
21. 19
Georgia
Georgiano
4,000,000

Azeri
500,000
Armenio
450,000

22. 20
Grecia
Griego
11,000,000



23. 21
Holanda
Holandés
20,000,000
Frisio
600,000
Zelandés
200,000

24. 22
Hungría
Húngaro
9,000,000



25. 23
Irlanda
Inglés
6.000,000



Irlandés
3,000,000



26.  
Islandia
Islandés






27. 24
Italia
Italiano
60,000,000
Siciliano
4,500,000
Lom-bardo
3,500,000
Piamontés
2,000,000
Veneto
2,200,000
Sardo
1.500,000
28. 25
Kosovo
Albanés
1,500,000
Serbio
 200,000



29. 26
Letonia
Letón
1,400,000
Ruso
400,000


30.  
Liechten-stein
Alemán
35,000



31. 27
Lituania
Lituano
3,000,000
Polaco
180,000
Ruso
170,000

32. 28
Luxemburgo
Luxemburgués
350,000



33. 29
Macedonio
Macedonio
1,800,000
Albanés
100,000


34. 30
Malta
Maltés
330,000



35. 31
Moldavia
Moldavo (rumano)
3,200,000
Ruso
200,000


36.  
Mónaco
Francés




37.  
Montenegro
Serbo-croata
     300,000
Albanés
30,000


Montenegrino
     200,000
38. 33
Noruega
Noruego
4,500,000
Sami
50,000


39. 34
Polonia
Polaco
38,000,000



40. 35
Portugal
Portugués
11,000,000



41. 36
Reino Unido
Inglés
61,000,000
Galés
700,000
Gaélico
60,000
Scot Language
200,000
42. 37
República Checa
Checo
10,000,000



43. 38
Rumania
Rumano
20,000,000
Húngaro
1,000,000


44. 39
Rusia
Ruso
142,000,000
Tártaro
5,600,000
Alemán
  6.900,000
Chechenio
1,200,000
45.  
San Marino
Italiano
30,000 



46. 40
Serbia
Serbio (serbo-croata)
7,000,000
Húngaro
290,000


47. 41
Suecia
Sueco
9,000,000
Finés

Meänkieli
150,000
Sami
20,000
48. 42
Suiza
Alemán
4,500,000



Francés
1,400,000



Italiano
400,000



Romanche
30,000



49. 43
Ucrania
Ucraniano
37,000,000
Ruso
15,000,000




Cuadro 2

Estados europeos con su propia lengua nacional



Estados
Idioma oficial predominante
Número de personas que lo hablan en el país
1.    1
Albania
Albanés
3,000,000
2.    2
Alemania
Alemán
80,000,000
3.    3
Andorra
Catalán
50,000
4.     
Armenia
Armenio
3,200,000
5.    4
Azerbaiján
Azerí
8,500,000
6.    5
Austria
Alemán
8,000,000
7.    6
Bélgica
Flamenco

6.100,000
Valón (francés)
600,000
8.    7
Bielorrusia
Bielorruso
7,000,000
9.    9
Bulgaria
Búlgaro
7,000,000
10. 10
Croacia
Croata (serbo-croata)
4,000,000
11. 12
Dinamarca
Danés
5,500,000
12. 13
Eslovaquia
Eslovaco
5,000,000
13. 14
Eslovenia,
Esloveno
1,900,000
14. 15
España
Castellano
44,000,000
15. 16
Estonia,
Estonio
920,000
16. 17
Finlandia
Finés
5,000,000
17. 18
Francia
Francés
65,000,000
18. 19
Georgia
Georgiano
4,000,000

19. 20
Grecia
Griego
11,000,000
20. 21
Holanda
Holandés
20,000,000
21. 22
Hungría
Húngaro
9,000,000
22. 23
Irlanda
Inglés
6.000,000
Irlandés
3,000,000
23.  
Islandia
Islandés

24. 24
Italia
Italiano
60,000,000
25. 26
Letonia
Letón
1,400,000
26. 27
Lituania
Lituano
3,000,000
27. 28
Luxemburgo
Luxemburgués
350,000
28. 29
Macedonio
Macedonio
1,800,000
29. 30
Malta
Maltés
330,000
30.  
Moldavia
Moldavo (rumano)
3,200,000
31.  
Montenegro
            Serbo-croata
300,000
Montenegrino
200,000
32. 33
Noruega
Noruego
4,500,000
33. 34
Polonia
Polaco
38,000,000
34. 35
Portugal
Portugués
11,000,000
35. 36
Reino Unido
Inglés
61,000,000
36. 37
República Checa
Checo
10,000,000
37. 38
Rumania
Rumano
20,000,000
38. 39
Rusia
Ruso
142,000,000
39. 40
Serbia
Serbio (serbo-croata)
7,000,000
40. 41
Suecia
Sueco
9,000,000
41. 43
Ucrania
Ucraniano
37,000,000


3. Diferenciación lingüística en Asia

Asia, que es un continente muy extenso y poblado, también posee una vasta diversidad lingüística. En el continente asiático sobrevivieron numerosos lenguajes y unos veinte lograron status oficial y dominante. Entre ellos se cuentan las siguientes lenguas principales: farsi (Irán), cingalés (Sri Lanka), pashtu (Afganistán), hindi (India), urdu (Pakistán), bengalí (Bangla Desh), birmano (Myanmar), tailandés (Tailandia), vietnamita (Vietnam), laosiano (Laos), camboyano (Camboya), mandarín (China), japonés (Japón), coreano (Corea del N. y del S.), nepalés (Nepal), malayo (Malasia), javanés (Indonesia), tagalo (Filipinas), y mogol (Mongolia). A estos hay que agregar el árabe, que es oficial en una decena de países, numerosas lenguas de raíz turca en Asia Central y las  lenguas minoritarias de India (más de un centenar), de Pakistán, de Afganistán, de Indonesia, de China y de otros países.

4. Diferenciación lingüística en Africa

En África, que sufrió un importante proceso de colonización, las lenguas de las potencias coloniales europeas predominaron sobre las lenguas nativas, aunque una gran parte de estas últimas sobrevivieron.  Las principales lenguas coloniales en África (que generalmente se utilizan como medio de comunicación oficial y/o intertribal) son el inglés (que se habla   en Kenia, Zimbabwe, África del Sur, Suazilandia, Lesotho, Uganda, Zambia, Malawi, Ghana, Nigeria, Sierra Leona, Gambia, Sudán), el francés (Senegal, Mali, Níger, Benin, República Centro Africana, Chad, Mauritania, Marruecos, Argelia, Túnez, Guinea, Yibuti, Congo, Gabón, Ruanda, Burundi, Comores, Madagascar), el portugués (Angola, Mozambique, Guinea-Bissau, Cabo Verde) y en menor medida el español (Guinea Ecuatorial) y el italiano (Eritrea y Somalía). El idioma árabe se habla (junto con el idioma “colonial” correspondiente) en Mauritania, Marruecos, Túnez, Libia, Egipto y Sudán. De todos modos muchas lenguas africanas nativas se hablan en forma generalizada en sus respectivas regiones, como el yoruba y hausa en Nigeria, el wolof en Senegal, el amhárico en Etiopía y el swahili en Tanzania y Kenia

5. La homogenización lingüística en Australia

En Europa, Asia y en menor medida África, las lenguas nativas han sobrevivido con éxito variable. Hay numerosos idiomas locales predominantes en sus respectivos países y muchos otros que han sido declarados lenguas oficiales y reciben el apoyo del estado.
La situación es muy distinta en Australia.
En el continente australiano la mayor parte del centenar de lenguas aborígenes que se hablaban antes del advenimiento europeo fueron diezmadas por la ocupación colonial británica Esta eliminación se produjo materialmente, mediante la eliminación física de los hablantes, o a través de la separación de los niños de sus familias para impedirles aprender su lengua materna.
En la actualidad sólo se conservan un puñado de idiomas utilizados por una pequeña minoría en las reservas o  zonas apartadas. Hoy menos del 1% de la población de Australia habla una lengua aborigen.

6. La eliminación y subordinación de las lenguas nativas en América

En el caso de América se produjo un fenómeno similar al de Australia pero en una escala mucho mayor.
Se considera en la época de la invasión europea se hablaban más de mil lenguas diferentes.
Luego de la invasión y ocupación de los territorios por las potencias europeas que culminó en la muerte de más de la mitad de la población indígena (sobre 100 millones, sucumbieron más de 50 millones) la situación de los idiomas nativos se volvió muy vulnerable.  A menudo las lenguas nativas fueron prohibidas, los hablantes fueron perseguidos y se limitó considerablemente la reproducción de las mismas,
Una parte de los idiomas nativos desaparecieron sin dejar rastros debido a la eliminación física  rápida de la población hablante. Otras sólo dejaron sus testimonios en la toponimia local.
Unas 500 (actuales y extintas) han sido identificadas y estudiadas con mayor o menor detalle. De ellas se conoce algo o parte del léxico y de la gramática.
Más de la mitad de estas lenguas indígenas reconocidas (unas 250) se han extinguido (no queda ninguna persona viviente que las hable).
De las 250 restantes más de 150 están en peligro de extinción inmediata (existen  menos de 500 hablantes).
Actualmente hay aproximadamente un centenar de idiomas indígenas con una población suficientemente numerosa como para permitir su supervivencia inmediata.
Sin embargo, unas 70 de ellas sólo son utilizadas por pequeñas minorías de menos de 5,000 hablantes, generalmente sin apoyo estatal y con enormes presiones de las lenguas (europeas) dominantes (inglés, español, portugués y francés).
Ninguna de las 30 lenguas nativas más importantes de América  es predominante en su propio país.  En algunos estados las principales lenguas indígenas han sido declaradas oficiales a nivel nacional o local. Son los casos de Paraguay donde el guaraní, que ha sido declarado lengua nacional, se utiliza a la par con el español, y de Bolivia que recientemente se declaró como estado plurinacional y elevó a la categoría de lenguas oficiales el quechua, el aymara  y el guaraní..
De todos modos, las perspectivas de las lenguas nativas americanas, incluso en aquellos países en que los hablantes son numerosos, no son buenas debido a su restringido prestigio social y escasa consideración estatal y educativa.
En el cuadro 3 se enumeran las lenguas más utilizadas en los diversos países del continente americano, así como las lenguas nativas que se hablan, o los idiomas, hoy extinguidos, que se hablaron en tiempos pretéritos, y la fecha aproximada en que se extinguieron.
De acuerdo a dicha enumeración, en América hay 37 países, de los cuales 35 son independientes (se exceptúan Puerto Rico y Guyane). De todos ellos sólo cuatro tienen lenguas nativas consideradas oficialmente lenguas nacionales (Paraguay, Bolivia, Perú y Ecuador).
En Paraguay el guaraní  es considerado lengua nacional y es hablado por más del 90 % de la población compartiendo esta situación con el español, en Bolivia, donde el quechua, el aymara y el guaraní han sido declaradas lenguas oficiales (habladas por un 60% de la población del país), en Perú donde se reconocen como oficiales el quechua, el aymara y demás lenguas locales en sus respectivas jurisdicciones (que sumadas llegan a 25% del total) y en Ecuador  donde se reconoce el quechua y demás lenguas indígenas (habladas por el 10% de la población ecuatoriana).
Otros países han desarrollado su propia  lengua criolla utilizada por la mayor parte de la la población (más del 90% hablan créole en Haití y sranang tongo en Surinam).
Otros países donde una porción importante de la población habla lenguas nativas son Guatemala (20%) y México (5 %).

Cuadro 3

Idiomas hablados en los países americanos


Estado
Idioma (s) principal (es)
No de personas que lo hablan en el país como idioma principal
 % sobre el total
Idiomas nativos
actuales
Número
hablantes
% sobre total población
Idiomas
nativos
históricos
extinguidos
Año en que se extin-
guieron
No hablan-
tes todos idiomas nativos original-
mente
1
Canadá
Inglés
28,000,000
 75%
Cree
117,000
0.3%
Numerosos
Varias fechas
Más de 1 millón
Francés
6,000,000
 20%
Ojibway
48,000
0.15 %
Inuktitut
35,000
0.1 %
2
Estados Unidos
Inglés
290,000,000
 80 %
Navajo
178,000
0.06 %
Numerosos
Varias fechas
Más de 3 millones
Español
40,000,000
 15%
Sioux/ lakota
33,000
0.01 %
Cherokee
22,000
0.005 %
Apache
12,500
0.003 %
Choctaw
11,000
0.003 %
3
México
Español
100,000,000
 90%
Nahuatl
1,380,000
1.2 %
Numerosos
Varias fechas
Más de 5 millones
Maya-Yucateco
760,000
0.8 %
Mixteco
423,000
0.4 %
Zapoteco
410,000
0.4 %
Tzeltal
370,000
0.38 %
Tzotzil
360,000
0.35 %
Otomí
240,000
0.25 %
Mazahua
112,000
0.1 %
Purepecha
105,000
0.1 %
4
Cuba
Español
12,000,000
 99 %
Ninguno
Ninguno
0 %
Taino
1600
1,200,000
5
Haití
Creole
7,800,000
 95%
Ninguno
Ninguno
0 %
Taino
1580
2,000,000
6
República Dominicana
Español
10,000,000
 99 %
Ninguno
Ninguno
0 %
Taino
1580
2,000,000
7
Jamaica

Inglés, patois
2,800,000
 98 %
Ninguno
Ninguno
0 %
Taino
1600
800,000
8
Puerto Rico
Español
3,800,000
 85%
Ninguno
Ninguno
0 %
Taino
1600
800,000
Inglés
400,000
 15%
9
Trinidad y Tobago
Inglés
1,200,000
 30 %
Ninguno
Ninguno
0 %
Arawaks
(Nepoya Suppoya)
1650
100,000
Creole trinitario
1,100,000
(bilingüismo dialectal)
 65 %
Caribes (Yao)
1650
100,000
10
Guatemala
Español
12,000,000
 60%
K’iche
1,100,000
9.1 %
Numerosos
Varias fechas
Más de
2 millones
Kaqchikel
1,000,000
8.4 %
Mam
900,000
7.9 %
Q’eqchi
750,000
6.3 %
11
Honduras
Español
7,800,000

 85%
300,000
4 %
Lenca
Idiomas mayas
Varias fechas
Más de
1 millón
Miskitos
100,000
1.3 %
Ch'orti
4,500
0.15 %
3,800
0.05 %
3,800
0.05 %
Lenca
En proceso de extinción

12
El Salvador
Español
6,000,000
95%
Pipil
3,000
0.05 %
Lenca,
Idiomas mayas
Varias fechas
Más de 0.5
millones
13
Belice
Kriol
200,000
 70%
Mayas
1,500
2.5 %
Lenca,
Idiomas mayas
Varias fechas
Más de 200,000
EspañoL
100,000
 25%
Garifuna
1,500
2.5 %
Inglés
17,000
  5%
14
Nicaragua
Español
5,300,000
 90 %
Miskito
20,000
0.3 %
Varias lenguas
Varias fechas
Más de
1 millón
Inglés creole (afro)
500,000
 10%
Sumo
1,100
0.02 %
Rama
900
0.015%
15
Costa Rica
Español
4,400,000
 95%
Bribri
10,000
0.2 %
Varias lenguas
Varias fechas
Más de
1
millón
Inglés creole
20,000
    4%
Chorotega
300
0.005 %
16
Panamá
Español
3.000,000
  80%
Ngabere o guaymí
130,000
4.5 %
Varias lenguas
Varias fechas
Más de
1
millón
Inglés criollo
420,000
  15%
Kuna
62,000
2.2%
17
Venezuela
Español
29.500,000
   90%
Guajiro
 300,000 
1 %
Varias lenguas
Varias fechas
Más de
2
millones
Warao
46,000
0.14 %
Pemón
30,000
0.10 %
Jivi
9,000
0.03 %
Yanomami
9,000
0.03 %
18
Colombia
Español
44,000,000

  90%
Guajiro
144,000
0.3 %
Varias lenguas
Varias fechas
Más de
2
millones
Páez
120,000
0.25 %
Arhuaco
14,000
0.025
Koggi
9,000
0.02 %
19
Ecuador
Español
13,000,000
   85 %
Shuar
110,000
0.4%
Varias lenguas

Más de
2
millones
Quechua
450,000
   3 %
Tsáfiqui
2,600
0.02 %
20
Perú
Español
24,000,000
  80%
Jíbaro, shuar
50,000
0.15 %
Varias lenguas

Más de
4
millones
Quechua
6,000,000
 20%
Cahuapana
11,000
   0.04 %
Aymara
500,000
  2%
Pano
14,000
0.05%
21
Chile
Español
16,500,000
90 %
Mapudungún
200,000
1.5%
Varias lenguas
Varias fechas
Más de
2
millones
Aymara
30,000
0.2%
Rapa nui
2,500
0.02 %
22
Argentina
Español
40,000,000
  95%
Quechua
100,000
0.25%
Varias lenguas
Varias fechas
Más de
2
millones
Guaraní
100,000

Toba
50,000

Aymara
20,000
0.05%
Wichi
40,000

Mapudungún
30,000

23
Uruguay
Español
3,500,000




Guaraní
1870
30,000
Minuán
1835
3,000
Charrúa
1835
3,000
Chaná
1835
3,000
24
Brasil
Portugués
190,000,000

Kaingang
29,000
0.015 %

Numerosos
Varias fechas

Más de
10 millones
Ticuna
20,000
0.01 %
Terena
19,000
0.01 %
Yanomami
15,000
0.008 %
Guajajara (tupi)
15,000
0.008%
Makuxi
12,000
0.006 %
Tupí (Lingua geral)
10,000
0.005 %
Guaraní (kaoiva)
10,000
0.005 %
Guarani
(mbya)
5,000
0.0025 %
Baniwa
5,000
0.0025 %
Parecis
5,000
0.0025 %
25
Paraguay
Español
6,000,000
40%
Ernlhet (lenguas)
17,500
0.3%
Varias lenguas
Varias fechas
Más de
1
millón
Guaraní
4,000,000
  60%
Guarayos
15,000
0.25 %
Nivaclé
15,000
0.25 %
Pai Tavyterá
9,000
0.15 %
Mbya
2,000
0.03 %
Ayoreos
2,000
0.02 %
Tapieté
2,000
0.02 %
Guaná
1,600
0.016 %
Chamacocos
1,300
0.013 %
Maka
1,000
0.01 %
Guayakí
1,000
0.01 %
Toba
1,000
0.01 %
26
Bolivia
Español
8,800,000
 60%
 Mosetena
7,000
0,07
Varias lenguas
Varias fechas
Más de
1
millón
Quechua
2,400,000
 20%
 Chiquitano
6,000
0,06
Aymara
1,400,000
 14%
Tacana
5,800
0,06
Guaraní
100,000
 1.5%
 Yuracaré
2,500
0,03
27
Guyana
Inglés y creole inglés
   820,000
   95%
Makushi
9,000
0.9
Varias lenguas
Varias fechas
Más de
0.5
millones
Akawaia
4,500
0.45
Arawak
1,500
0.2
Warrau
1,000
0.1
28
Guyane
Francés y creole
230,000
 95%
Caribes
   5,000
2 %
Varias lenguas
Varias fechas
Más de
0.5
millones
Arawaks
5,000
2 %
29
Surinam
Sranang tongo
300,000
80%
Caribes
5,000
1.5 %
Varias lenguas
Varias fechas
Más de
0.5
millones
Holandés
250,000
60%
Arawaks
5,000
1.5 %
30
Santa Lucia
Inglés y creole
       160,000
  98%
Kalinago
300

Dialectos arawaks y caribes
Varias fechas
30,000
31
Barbados
Inglés y créole (bajan)
285,000
   98%



Arawaks y caribes
1580
50,000
32
Antigua y Barbuda
Inglés y créole
85,000
  98%



Arawaks y caribes
1580
30,000
33
San Vicente
Inglés y vincen tian créole 
120,000
  98%



Arawaks y Caribes
1850
20,000
34
Grenada
Inglés y grenadean  créole
110,000
 98%



Arawaks y Caribe
1650
30,000
35
Dominica
Inglés, francés, créole
72,000
 95%
Kalinago
3,000

Dialectos caribes y arawaks
Varias fechas
30,000
36
Bahamas
Inglés y creole
330,000
 98%



Tainos,
  Guanabeyes
1540
40,000
37
Saint Kitts y Nevis
Inglés, créole
51,000
 98%



Arawak. caribe
1600
15,000







7. Conclusión

Los procesos históricos de diferenciación lingüística fueron relativamente similares en todos los continentes.  La formación de estados, en particular estados expansionistas, tendió a desarrollar procesos de uniformización que compensaron la diferenciación lingüística ocurrida en tiempos anteriores.
La configuración idiomática final de un continente tiende a ser el resultado de estas dos fuerzas opuestas de diferenciación y uniformización,
En el caso de Europa y Asia, la influencia de los estados expansionistas dio lugar a la predominancia de  ciertos idiomas, pero éstos no lograron eliminar muchas lenguas que no sólo sobrevivieron los períodos de subordinación, sino que lograron alcanzar la supremacía en sus respectivos territorios.
La configuración idiomática de África fue influenciada primeramente por los principales imperios africanos (incluyendo el Egipto faraónico, el Imperio Marroquí, los Reinos de Ghana y Malí, etc) y a partir del siglo XV, por la colonización europea (Portugal, España, Inglaterra, Francia), a la que se agregó la colonización omaní en la costa del Océano Índico.
A pesar de esta última influencia, en muchos estados africanos las lenguas nativas conviven con los idiomas de los colonizadores en pie de igualdad.
En América la situación fue diferente. A pesar de la extraordinaria riqueza cultural y lingüística del continente, las poblaciones americanas eran muy vulnerables desde el punto de vista biológico (susceptibles a enfermedades) y tecnológico- militar. El resultado de la invasión y ocupación de América fue un verdadero etnocidio. En algunas regiones la población fue eliminada físicamente (Haití, Cuba, nordeste de Brasil, costa este de América del Norte, sureste de América del Sur), en todas partes, los pueblos nativos fueron despojados de sus territorios y bienes, a menudo esclavizados, condenados a trabajos forzados, desplazados de sus hogares, anulados culturalmente y obligados a hablar las lenguas de los conquistadores y colonos.
Ningún pueblo nativo americano logró establecer su propio estado.  Frente al incremento de la población criolla (mestiza o inmigrante extranjera) pasaron a ser minoría en sus propios países.
Perdieron la mayor parte de sus costumbres. Dejaron de hablar sus lenguas. Al fin, el continente americano terminó siendo dominado por la cultura de los invasores.
A pesar de esta historia de degradación del continente, aún sobreviven muchas costumbres y tradiciones nativas y todavía hay varios millones de americanos que hablan las lenguas indígenas.
En Australia, el proceso invasor fue aún más totalitario. Los aborígenes australianos fueron tratados sin ninguna consideración, la población nativa fue discriminada, los niños fueron separados de sus familias y las lenguas y culturas repetidamente despreciadas.
El resultado de la ocupación europea del continente australiano fue dramático para  las naciones tradicionales que lo habitaban. Muchas etnias y lenguajes desaparecieron, la población fue eliminada o desplazada de las zonas más productivas, disminuyendo considerablemente su número en todo el país.
Desafortunadamente el proceso de eliminación étnica que sufren muchas regiones del mundo  no ha finalizado.todavía.
Muchas lenguas y culturas nativas corren peligro en los cinco continentes..
Si no logramos evitarlo estas pérdidas pueden transformarse en irreversibles.
Cada vez que una lengua y una cultura desaparece se pierde un universo con sus innumerables conocimientos, visiones y experiencias.
Si somos capaces de revertir el proceso podremos enfocar el futuro con más memoria y sabiduría.


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